El abogado la abandonó en el juicio, pero un conserje tomó la palabra para defenderla. Todos se rieron… hasta que descubrieron su increíble secreto.
Elías Vázquez permaneció inmóvil en el centro de la sala del tribunal, con el olor a lejía aún fresco en sus manos y el aroma de los productos de limpieza impregnado en su uniforme azul marino. El silencio en la estancia era tan espeso que casi podía palparse. Todas las miradas —desde los periodistas ávidos … Read more