Mi Madrastra Me Abofeteó por Ayudar a un Desamparado. Minutos Después, un Lujoso Auto se Detuvo y el Chofer le Hizo una Reverencia.
**Capítulo 1: El Barco que se Hunde** El radiador del bar de Manolo crujía como un motor a punto de apagarse, escupiendo un aire tibio que no lograba combatir el frío cortante del invierno madrileño. Yo estaba tras la barra, con las manos rojas y agrietadas por el agua con lejía, mirando fijamente los sobres … Read more