Atrapé a una niña descalza robando comida en mi mansión. En vez de llamar a la policía, le señalé el piano y le dije: ‘Sorpréndeme’. Lo que pasó después me dejó sin palabras.
CAPÍTULO 1: Una sombra en el palacio de cristal El champán era un reserva del 98, el caviar traído directamente del Caspio, y yo… estaba aburrido como una ostra. Esa es la maldición de tenerlo todo: al final, nada te emociona. Me llamo Julián Espina. Si vives en Madrid, reconoces mi apellido. Lo has visto … Read more