La cita que nunca llegó… hasta que tres niñas iguales se sentaron frente a mí y dijeron: “Nuestro papá se siente muy mal por llegar tarde”.
Llegué al Café Girasol en el barrio de Salamanca cinco minutos antes de la hora, mi pequeño intento de convencerme de que aún tengo el control sobre cosas que se niegan a ser controladas. El aire huele a canela y café con leche, y la luz dorada suaviza todo, incluso mis nervios. Elijo una mesa … Read more