Déjame bailar tango con tu hijo… y lo haré caminar,” dijo la chica sin hogar al adinerado.
Aquel atardecer de verano en el Retiro, el sol se escondía lentamente entre los árboles, y el aire olía a hierba, azúcar y a la música que llegaba de algún lugar cercano. Daniel Martínez, un hombre acostumbrado a las reuniones de directorio y a los números, empujaba una silla de ruedas como si cada paso … Read more