No se hace borracho solo con un bocado de borscht.
La llave estaba ahí, justo donde había estado hace veinte años: bajo un jarro volteado junto a la puerta. Miguel la encontró a ciegas y sonrió para sus adentros. La abuela Inés nunca cambiaba nada sin necesidad. En el pasillo olía a menta seca y un poco a trastero. La luz de la cocina ya … Read more